26 mar 2012

Lecturas, no por favor

(Escrito el martes, 23 de febrero del 2010)

Cómo es la paradoja de la vida, cuándo estaba en el colegio y me decían que ya comenzaba el recreo, me apenaba porque quería seguir estudiando, pensaba en mí mismo, para que se creó el recreo si el cole era para estudiar... y hacía toda una serie de artilugios mentales con tal de sentirme bien conmigo mismo mientras caminaba por las veredas del "flamante" colegio Karl Weiss, afuera los demás chicos corrían, otros en las esquinas medio escondidos fumaban su marihuana, otros se manoseaban entre ellos, y yo como siempre pasaba mirando o el cielo o la tierra, pero como un desconocido ambulante en medio de mis pseudoamigos. y me preguntaba a mí mismo por qué existe el recreo. Hoy lejos de mis años mozos de escolar me digo a mí mismo "si estuviera en esos tiempos, aprovecharía mejor mi tiempo, aunque sea observaría o entraría a la ridícula pero necesaria socialización en el futbol o también a lo necesario pero fatuo pegarse entre compañeros... pero ya es tarde.

Así mismo cuando pienso en mis viajes que hago, algo de 40 o 50 al año me da cierta nostalgia el volver a viajar, el saber cuándo voy a coger el próximo bus, quién irá conmigo en esas horas de viaje (si viajo solo) o qué pelicula pasarán cuando esté viajando... pero a la hora de la hora siempre ocurre lo mismo o mejor dicho casi siempre, a la hora que subo al bus, el olor fétido y horripilante del bus guardado, como si recién lo abrieran después de un mes de guardado. Pero después de unos días ese encuentro desencontrado se elimina de mi mente y nuevamente añoro un viaje más.

Ahora estoy en un curso intensivo de Historia, estamos estudiando en las mañanas y en las tardes y noches tenemos que estar leyendo, unas lecturas medias quebradas y hondas, profundas y escabrozas, que mejor prefieron no haber venido al curso, pero allí esforzándose un poco se logra, se terminan estos datos que al cerebro lo ponen en nudos completos y dan chocaque... Sé que volviendo al lugar donde salí voy a recordar con añoranza estos tiempitos de intensivas lecturas, resumenes y apreciaciones críticas de aquí y estaré con el deseo tempestivo de volver otra vez...

No hay comentarios:

Publicar un comentario